William Labov: el Sociolingüista que hace Lingüística

El 5 de junio de 2012, la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona invistió Doctor Honoris Causa a William Labov. Si alguna vez habéis asistido a este tipo de ceremonia académica, ya sabréis que como todo acto solemne sigue un protocolo más o menos estricto según la Universidad. Aquel día de junio no tuvimos una larga procesión académica y los profesores asistentes al acto tampoco se tuvieron que cubrir con la birreta académica. Contamos, eso sí, con dos discursos que son de obligado cumplimiento: el de la Laudatio y el de la investidura. La catedrática M.Teresa Turell, que se encargó del elogio, destacaba que además de ser el fundador de la sociolingüística cuantitativa, William Labov era el autor de la propuesta de una nueva forma de ver el lenguaje.

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M.Teresa Turell (Barcelona, 1949-2013) licenciada en Filosofía y Letras en la especialidad de Filología Inglesa en 1979 y doctora en Filología Catalana por la Universidad de Barcelona, obtuvo una beca Fulbright en 1984 que le dio la oportunidad de trabajar junto a William Labov en el departamento de lingüística de la University of Pennsylvania. Esta etapa de formación impregnará toda su carrera de investigación posterior y determinará en gran medida la introducción y desarrollo de la sociolingüística de la variación en el Estado español. En este ámbito destacamos dos publicaciones: Elements per a la recerca sociolingüística a Catalunya (1984) y La sociolingüística de la variació (1995). Fue pionera también en el campo de la Lingüística forense al abrir el primer laboratorio de esta disciplina en España (ForensicLab). No podemos extendernos, pero le dedicaremos un post para poder hablar también de esta disciplina que se ocupa, entre otras cosas, de detectar si ha habido plagio.

LA SOCIOLINGÜÍSTICA DE LA VARIACIÓN…

Efectivamente, la Sociolingüística cuantitativa o de la variación es una manera de hacer lingüística, puesto que a través de un método se propone describir científicamente la lengua. La clave está en cómo llegamos a describir el lenguaje. Veámoslo.

En su tesis de licenciatura, William Labov estudió el cambio en curso, es decir, que se estaba produciendo en ese momento, de la realización de los diptongos (ay), (aw), en palabras como ice, time, wine i wife en la isla de Martha’s Vineyard (Massachusets). Esta pequeña isla era muy turística y durante el verano llegaba a aumentar siete veces su población. En 1961 Labov veraneaba en esta isla y, como había sido discípulo de Uriel Weinreich, sabía que el contacto entre lenguas o variedades geográficas diferentes de una misma lengua tenía sus efectos. Y escuchando atentamente se dio cuenta de que los residentes permanentes de la isla pronunciaban de manera más centralizada los diptongos ya mencionados.

Uriel Weinreich (Lituania, 1926-1967), profesor de yidis (una variedad del alto alemán que hablan los judíos askenazíes) en la Universidad de Columbia, trabajó sobre el bilingüismo y el contacto de lenguas. Languages in contact: findings and problems es su obra más conocida, especialmente por la gran repercusión que tuvo así como por marcar el inicio simbólico de la sociolingüística como disciplina.

El cambio lingüístico es una consecuencia de la variación de la lengua. Una de las grandes aportaciones de Labov resulta de estudiar este cambio en el momento. Y es que, aunque no seamos conscientes de que la lengua que hablamos está cambiando constantemente, cualquiera de nosotros puede percibir este cambio al leer un texto antiguo. La manera más sencilla de detectar un posible cambio en curso consiste en estudiar el cambio en tiempo aparente, es decir, comparando la forma lingüística que estamos estudiando de hablantes de diferentes edades. Si hay diferencias, entonces seguramente estaremos ante un cambio.

Para estudiar bien que estaba pasando realizó entrevistas sociolingüísticas a hablantes de la isla de diferentes orígenes que tenían formas de vida también diferentes (unos se dedicaban a la pesca, otros a la ganadería o a los servicios). Y descubrió que la forma de pronunciar estos diptongos dividía a la población según si vivían en zonas más rurales, pescaderos y ganaderos, que tenían una pronunciación más central, o en municipios más grandes, con una pronunciación menos central. Lo más interesante es que también comprobó que, entre los pescadores, también había diferencias según la edad. Estas diferencias o variaciones según la zona de residencia y según la edad demostraron que la variación en la lengua, a diferencias de lo que pensaban en aquellos momentos los lingüistas, no era caótica y podía estudiarse de manera rigurosa y científica.

La entrevista sociolingüística es la técnica de recogida de datos que más éxito ha tenido para llevar a cabo este tipo de estudios. Su objetivo consiste en la obtención de muestras de habla casual, vernacular en inglés, que es el estilo más espontáneo del repertorio verbal de un hablante, producido en situaciones naturales, en aquellas en las que no se siente observado. Sin embargo, la única forma que tienen los investigadores de obtener muestras de este tipo de habla es a través de la observación, lo que dio lugar a la famosa paradoja del observador. El reto del sociolingüista consiste en superarla.

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QUE SEGÚN LABOV ES LA ÚNICA FORMA DE HACER LINGÜÍSTICA

Después de este pequeño estudio iniciático y de base, Labov se embarcó en una trabajo de mayor envergadura dedicando su tesis doctoral a la ciudad de Nueva York y perfeccionando las técnicas de investigación sociolingüística. Pero fue en su estudio del inglés vernacular afroamericano de Harlem a partir de 1965 donde hizo los avances paradigmáticos más importantes en los que se basa la teoría moderna de la variación lingüística. La intención de Labov era aproximarse a la lengua como se usaba en ese momento siguiendo un método riguroso, científico, para avanzar hacia una teoría general de la lingüística. Analizar el habla natural con datos concretos, cuantificándolos y analizándolos, según diferentes parámetros sociales y lingüísticos, en definitiva, la única forma posible de hacer lingüística.

Desde 1976, William Labov es director del laboratorio de lingüística de la Universidad de Pennsylvania por el que pasó la profesora M.Teresa Turell que hemos mencionado al principio y por el que debe pasar todo sociolingüista que se precie de serlo. En su discurso de investidura o de aceptación del título de Doctor Honoris Causa, Labov nos transmitió su humanidad y dedicación a la comunidad a través de su compromiso con la ciencia lingüística formulado en el principio de deber contraído: el investigador que ha obtenido datos lingüísticos de los miembros de una comunidad de habla tiene la obligación de poner este conocimiento a disposición de la comunidad cuando esta lo necesite. Y eso es lo que hizo con la comunidad afromericana, enfrentándose a la justicia y presentando evidencias de la legitimidad del inglés afromericano para ser estudiado igualmente en la escuela.